Tigre y Barracas Central empataron 0-0 por la séptima fecha del Clausura de la Liga Profesional Argentina, en un partido cerrado, de escasas situaciones claras y con predominio visitante en el volumen ofensivo. El encuentro llegó al descanso sin goles y terminó con el mismo marcador, pese a que Barracas Central acumuló más remates y tuvo una ligera ventaja en las acciones de ataque.
El conjunto dirigido por Diego Dabove intentó sostener la iniciativa desde la posesión, con un 51% de control de la pelota y 401 pases completados, pero le costó transformar ese dominio territorial en peligro concreto. Tigre apenas registró un remate al arco, cinco desviados y uno bloqueado. Barracas Central, conducido por Damian Ayude, finalizó con 14 disparos, aunque solo dos encontraron el arco defendido por Felipe Zenobio. La falta de precisión y la respuesta de ambas defensas terminaron imponiéndose sobre cualquier intento de desequilibrio.
Bruera entra al 46′ y Barracas Central refuerza su presión sobre Tigre
El primer movimiento relevante de la segunda mitad llegó apenas iniciado el complemento, cuando Facundo Bruera ingresó por Jhonatan Candia a los 46 minutos. La modificación le dio continuidad al ataque de Barracas Central y coincidió con un tramo de mayor intensidad del equipo visitante, que buscó aprovechar los espacios alrededor de la última línea de Tigre. El empate seguía sin modificarse, pero la visita logró instalar con mayor frecuencia sus avances en campo rival.
La reacción de Tigre estuvo condicionada por la solidez del bloque defensivo de Barracas Central. Kevin Jappert completó los 90 minutos con una calificación de 7.9, la más alta del partido, mientras que Yonatthan Rak recibió 7.6. Ambos centrales sostuvieron los duelos y limitaron las opciones de Ignacio Russo y Mauro Méndez, quienes quedaron obligados a buscar recepciones lejos del área. Del lado local, Valentín Moreno fue el defensor mejor valorado, con 7.5, en una actuación que ayudó a mantener el arco de Zenobio en cero.
El partido también ganó tensión entre los minutos 47 y 48, cuando Dardo Miloc y Nicolás Demartini recibieron tarjetas amarillas para Barracas Central. Las amonestaciones no derivaron en una expulsión ni alteraron el resultado, pero marcaron el tono de un segundo tiempo disputado, con infracciones en zonas de circulación y poco margen para que cualquiera de los dos equipos pudiera progresar con comodidad. Barracas Central terminó imponiendo una mayor cantidad de remates, 14 contra 6, y generó seis disparos dentro del área, aunque sin encontrar la definición que le permitiera transformar su superioridad ofensiva en ventaja.
Tigre respondió con una posesión apenas superior y una circulación ordenada, pero no consiguió acelerar el juego en los últimos metros. Sus tres tiros de esquina y sus tres posiciones adelantadas reflejaron una búsqueda ofensiva intermitente, insuficiente para poner en riesgo de manera sostenida a Marcelo Agustín Miño. El arquero visitante terminó con una atajada, mientras Zenobio realizó dos intervenciones y mantuvo a su equipo con vida en los momentos en que Barracas Central consiguió rematar desde mejores ubicaciones.
Las sustituciones entre el 65′ y el 78′ no rompen el 0-0
El segundo punto de inflexión se produjo a partir del minuto 65, cuando ambos entrenadores movieron sus piezas para intentar modificar un desarrollo que permanecía trabado. Tigre incorporó a Martín Garay por Bruno Leyes, y Barracas Central respondió con Damián Martínez en lugar de Rafael Barrios. Cuatro minutos después, el local sumó a Santiago López por Tiago Serrago y a Jabes Saralegui por Ian Subiabre, en una clara búsqueda de mayor movilidad para acompañar a sus dos delanteros.
La seguidilla de cambios continuó a los 78 minutos. Mauro Méndez ingresó por Alfio Oviedo para Tigre, mientras que Barracas Central renovó su estructura con Elías Pereyra por Rodrigo Insúa y Norberto Briasco por Gonzalo Maroni. Las modificaciones aumentaron la cantidad de jugadores frescos en los sectores ofensivos, pero no produjeron una ocasión decisiva. El conjunto local mantuvo una circulación ligeramente superior, aunque su producción ofensiva permaneció limitada a seis remates totales y un solo disparo entre los tres palos.
La visita, en cambio, siguió encontrando más caminos para finalizar las jugadas. Barracas Central registró ocho tiros desviados, cuatro bloqueados y seis dentro del área, además de cinco tiros de esquina. Sin embargo, la diferencia estadística no se tradujo en una ventaja en el marcador. Tigre cerró los espacios en los minutos finales y Barracas Central no consiguió superar la última intervención defensiva ni encontrar una definición limpia frente a Zenobio.
El tramo final estuvo marcado por dos tarjetas amarillas mostradas en el cuarto minuto agregado: Gonzalo Maroni fue amonestado para Barracas Central e Ian Subiabre recibió la tarjeta para Tigre. No hubo expulsiones y el árbitro Facundo Raúl Tello Figueroa señaló el final poco después, confirmando un empate que se había sostenido desde el primer minuto. La igualdad reflejó la eficacia defensiva de ambos equipos, aunque también dejó expuesta la dificultad de los dos para convertir sus aproximaciones en oportunidades verdaderamente determinantes.
Con el 0-0 definitivo, Tigre terminó el encuentro con cuatro remates desviados más uno bloqueado y un registro de pases precisos del 74%. Barracas Central completó 302 pases correctos, con una eficacia del 77%, y produjo un volumen ofensivo superior, pero sin la contundencia necesaria para quedarse con los tres puntos. El resultado quedó sellado por dos arcos invictos, una actuación destacada de Jappert en la defensa visitante y la resistencia de Zenobio ante las pocas ocasiones que lograron llegar con claridad.