El autogol de Luis Escorcia abrió el 0-1 al 24′
Independiente Medellin y Millonarios protagonizaron un comienzo marcado por la tensión y la presión en cada disputa, pero fue el conjunto visitante el que encontró la ventaja en una acción desafortunada para la defensa local. A los 24 minutos, Luis Escorcia convirtió un autogol que puso el 0-1 en el marcador y alteró el desarrollo del encuentro en el estadio de Independiente Medellin. La jugada le permitió a Millonarios tomar la iniciativa en el resultado, aunque el partido mantuvo un ritmo equilibrado y sin una diferencia clara en el volumen ofensivo.
El gol en propia puerta tuvo un efecto inmediato sobre el trámite. Independiente Medellin debió asumir mayores responsabilidades con el balón, mientras Millonarios encontró espacios para defender la ventaja y buscar una segunda llegada. El equipo local intentó responder con mayor presencia en campo rival y elevó la intensidad de sus ataques, pero también tuvo que cuidar la transición ofensiva de un adversario que terminó el partido con el 53% de la posesión y cuatro remates al arco.
La reacción del conjunto dirigido por L. Perea no se demoró demasiado. Antes del descanso, el partido ya había cambiado por completo y el autogol de Escorcia quedó como el primer punto de quiebre de una noche con cuatro goles. Millonarios no consiguió transformar esa ventaja inicial en control absoluto, e Independiente Medellin mantuvo la capacidad de competir pese al golpe. La diferencia mínima dejó abierta la respuesta del equipo local y preparó un cierre de primer tiempo especialmente intenso.
Hayen Palacios empató al 39′ y Leonardo Castro respondió al 45′
Cuando Independiente Medellin buscaba recomponer el partido, Hayen Palacios apareció en el minuto 39 para marcar el 1-1. El defensor recibió la asistencia de Agustín Martegani y convirtió el empate que devolvió al equipo local al partido. La anotación premió la insistencia de Independiente Medellin y cambió nuevamente el estado del encuentro, porque Millonarios perdió la comodidad que había construido tras el autogol de Escorcia.
La respuesta visitante, sin embargo, fue inmediata y llegó en el momento más delicado de la primera mitad. En el minuto 45, Leonardo Castro marcó el 1-2 con asistencia de Danovis Banguero, devolviendo la ventaja a Millonarios justo antes del descanso. La anotación fue revisada por el VAR y confirmada al 45+2′, por lo que el conjunto dirigido por A. Gamero pudo marcharse al entretiempo con la ventaja validada después de una secuencia de máxima exigencia.
El tramo entre los minutos 39 y 45 concentró dos golpes determinantes. Independiente Medellin logró recuperar la igualdad, pero no pudo sostenerla hasta el descanso; Millonarios, en cambio, mostró capacidad para reaccionar después de recibir el empate y volvió a ponerse arriba con una definición de Castro. El delantero visitante terminó siendo uno de los jugadores más influyentes del partido, con una calificación de 8.1, un gol y dos remates a puerta. Su intervención impidió que la reacción local se consolidara antes del entretiempo.
El 1-2 también explicó la exigencia del segundo tiempo. Independiente Medellin debía encontrar otra respuesta después de haber remontado parcialmente el golpe inicial, mientras Millonarios tenía la posibilidad de proteger una ventaja conseguida en los instantes finales de la primera mitad. El partido quedó así preparado para una nueva modificación del marcador.
Nivaldo Erazo selló el 2-2 al 53′ tras otra asistencia de Martegani
Independiente Medellin volvió a cambiar el rumbo del encuentro apenas iniciado el segundo tiempo. A los 53 minutos, Nivaldo Yunior Erazo Hernandez marcó el 2-2 con una nueva asistencia de Agustín Martegani. El mediocampista argentino participó directamente en los dos goles del equipo local, primero con el pase para Hayen Palacios y después con la asistencia que permitió a Erazo establecer la igualdad definitiva.
El gol tuvo un peso especial porque llegó después de que Millonarios terminara la primera mitad nuevamente por delante. Independiente Medellin no permitió que el 1-2 se transformara en una ventaja estable y encontró la forma de igualar antes de que el conjunto visitante pudiera administrar el partido. La anotación de Erazo devolvió el equilibrio al marcador y convirtió el tramo final en una disputa abierta, con ambos equipos buscando una acción que rompiera la paridad.
Después del 2-2, las ocasiones se repartieron sin que ninguno lograra imponer una diferencia decisiva. Los dos equipos terminaron con nueve remates totales, aunque Millonarios registró cuatro disparos a puerta frente a tres de Independiente Medellin. El conjunto visitante también tuvo una ligera ventaja en los tiros de esquina, con cuatro contra dos, mientras el equipo local fue más productivo dentro del área con seis remates frente a tres.
Las modificaciones de ambos entrenadores aumentaron la intensidad del cierre, pero no alteraron el resultado. Millonarios movió piezas con los ingresos de Daniel Felipe Ruiz Rivera y Juan Cuadrado, entre otros cambios, mientras Independiente Medellin también renovó su estructura ofensiva durante la segunda mitad. Las tarjetas amarillas aparecieron en el tramo final, pero no hubo expulsiones. El empate 2-2 quedó sellado después de cuatro goles, dos remontadas parciales y una actuación decisiva de Martegani en la producción ofensiva local.