Fluminense derrotó 4-0 a Coritiba en la jornada 29 del Campeonato Brasileiro Série A, en una actuación dominada de principio a fin por el conjunto local. El equipo dirigido por Marcão llegó al descanso con una ventaja mínima, pero transformó su superioridad en una goleada durante la segunda mitad gracias a una noche extraordinaria de Jefferson David Savarino Quintero, autor de tres tantos. Luciano Acosta completó el marcador en el tiempo añadido.
El 1-0 del entretiempo no reflejó por completo el control de Fluminense. El cuadro de Río de Janeiro terminó con el 68% de la posesión, 22 remates y diez disparos entre los tres palos, mientras que Coritiba no consiguió registrar ningún tiro a portería. La circulación local también fue claramente superior, con 867 pases totales y 809 precisos frente a los 395 y 340, respectivamente, del conjunto visitante. Con este resultado, Fluminense alcanzó los 48 puntos y se mantiene en la quinta posición, dentro de la zona de clasificación para la Copa Libertadores. Coritiba permanece noveno, con 38 unidades.
Jefferson Savarino rompe el 0-0 al 30′ y cambia el ritmo
El primer momento decisivo llegó a los 30 minutos, cuando Jefferson David Savarino Quintero convirtió el 1-0 para Fluminense con asistencia de Hulk. El tanto premió la iniciativa del equipo local y obligó a Coritiba a abandonar la comodidad de un partido cerrado. Hasta ese instante, Fluminense ya había conseguido instalarse en campo contrario mediante posesiones largas y una circulación mucho más limpia, pero necesitaba precisión en el último tercio para transformar el dominio en una ventaja concreta. Savarino apareció en el momento exacto para abrir una defensa que había resistido durante la primera media hora.
La ventaja también modificó la naturaleza del encuentro. Coritiba tuvo dificultades para conectar a sus hombres ofensivos y quedó limitado a ocho remates en todo el partido, con apenas seis dentro del área y ninguno dirigido a la portería defendida por Fábio. Fluminense, en cambio, mantuvo la presión y acumuló ocasiones desde distintas zonas, con 13 remates dentro del área y nueve desde fuera. La diferencia no estuvo solamente en la cantidad de ataques, sino en la capacidad del conjunto tricolor para conservar la pelota después de recuperar la ventaja. Thiago Silva aportó experiencia desde la defensa y Hulk participó directamente en la apertura del marcador, mientras Kevin Serna y PH Ganso ayudaron a sostener la conexión ofensiva.
Coritiba intentó reaccionar antes del descanso y realizó una sustitución en el minuto 24, con la entrada de Jacy por Rodrigo Moledo, pero el cambio no alteró el control de Fluminense. El 1-0 dejó al equipo visitante con vida en el marcador, aunque la dinámica favorecía claramente al anfitrión. La primera parte terminó con una diferencia corta y con la sensación de que el segundo gol podía definir el encuentro si Fluminense encontraba nuevamente a Savarino en posiciones de remate.
Savarino marca al 49′ y al 65′ para sentenciar la goleada
La sentencia comenzó apenas cuatro minutos después del descanso. A los 49′, Savarino volvió a aparecer para marcar el 2-0, esta vez asistido por Thiago Silva. El segundo tanto eliminó buena parte de la incertidumbre que todavía podía sostener Coritiba y confirmó que el atacante venezolano era la principal amenaza de la noche. Fluminense ganó confianza, aceleró sus combinaciones y encontró más espacios ante un rival obligado a adelantar sus líneas. Coritiba respondió con dos cambios simultáneos al 62′, cuando ingresaron Breno Lopes y Pedro Rocha por Fabinho y Paulo Roberto, pero la modificación no logró contener la iniciativa local.
El golpe definitivo llegó a los 65 minutos. Savarino completó su triplete con una definición asistida por Kevin Serna y llevó el marcador al 3-0. La secuencia de sus tres goles, distribuida entre los minutos 30, 49 y 65, resumió la superioridad ofensiva de Fluminense: el equipo local fue capaz de abrir el partido, ampliarlo rápidamente y terminar de romper la resistencia rival sin conceder una respuesta clara. La actuación de Savarino alcanzó una dimensión individual sobresaliente, con tres goles y cinco remates a portería, en una noche en la que se convirtió en el factor diferencial de la jornada.
Con el 3-0, Marcão administró los minutos finales mediante varios cambios. Hércules Pereira do Nascimento, Claudio Rodrigues Gomes y el propio Savarino ingresaron en el tramo final, mientras que Fluminense mantuvo la estructura que le había permitido controlar el encuentro. Coritiba solamente recibió una tarjeta amarilla, para Bruno Melo a los 86′, y terminó sin expulsiones, pero no encontró una vía para reducir la distancia. El conjunto visitante apenas logró seis remates fuera de la portería y fue superado en precisión, posesión y volumen ofensivo.
El marcador todavía tendría una última modificación en el tiempo añadido. A los 90+3′, Luciano Acosta convirtió el 4-0 con asistencia de Wesley Natã de Freitas Prado. Acosta había comenzado como titular y abandonó el campo a los 62 minutos, pero su aporte ofensivo quedó reflejado en el resultado con un gol y dos remates a portería. El tanto cerró una victoria contundente de Fluminense, que transformó un 1-0 trabajado en el descanso en una goleada gracias al triplete de Savarino y a la definición final de Acosta.