Mbeumo rompe el 0-0 al 46′ y pone a Manchester United al frente
Manchester United encontró el primer golpe apenas comenzó el segundo tiempo. Bryan Mbeumo apareció al minuto 46 para convertir el 0-1, con Kobbie Mainoo como asistente, y modificar de inmediato un partido que había llegado sin goles al descanso. El tanto premió la capacidad visitante para darle continuidad a una posesión que terminó siendo superior, con 55%, 524 pases y 455 entregas precisas, pero sobre todo cambió la urgencia de Everton. El equipo de David Moyes había sostenido el empate en una primera mitad cerrada, marcada por las amonestaciones a Harrison Armstrong y Brennan Johnson, aunque sin conceder una ventaja definitiva. Tras la reanudación, el gol de Mbeumo obligó a los locales a adelantar su zona de ataque y buscar con más insistencia el área rival. Everton no respondió desde el control del balón, sino desde la acumulación de acciones ofensivas: acabó con 18 remates, 14 de ellos dentro del área, frente a los 14 intentos de Manchester United. La diferencia también se reflejó en los tiros al arco, con seis de Everton contra tres del visitante, una presión que comenzó a cargar de trabajo a S. Lammens. Manchester United tuvo el resultado a favor y una plataforma para gestionar el ritmo, pero el margen era corto. El 0-1 no desactivó a Everton: lo empujó a atacar con mayor frecuencia, a instalarse cerca del área y a convertir cada recuperación en una oportunidad para discutir el marcador.
Tyrique George empata al 83′, pero Šeško responde al 88′
El segundo gran giro llegó en los últimos minutos reglamentarios. Tyrique George igualó 1-1 al 83′, asistido por Hayden Hackney, después de una fase en la que Everton había elevado su presencia en el área y sostenido su búsqueda con remates, centros y segundas jugadas. George fue el futbolista más destacado del conjunto local, con calificación de 8.2, un gol y un disparo a puerta, y su aparición devolvió al partido a un punto de máxima tensión. El empate parecía inclinar el impulso hacia Everton, que había producido más remates en el área y había encontrado espacios para insistir ante una defensa visitante que ya acumulaba tarjetas para Harry Maguire y Diogo Dalot. Sin embargo, Manchester United respondió con una precisión decisiva. Al 88′, Benjamin Šeško marcó el 1-2 tras una asistencia de Luke Shaw, restaurando la ventaja visitante apenas cinco minutos después de la igualdad. El gol tuvo un efecto inmediato: transformó el cierre en una carrera contra el reloj para Everton y puso a Manchester United otra vez en posición de proteger un triunfo trabajado. Šeško necesitó poco para dejar su huella, con un gol y un remate entre los tres palos en su actuación, mientras Shaw aportó la asistencia que parecía encaminar la noche. La secuencia entre el 83′ y el 88′ concentró toda la volatilidad del encuentro: Everton había logrado nivelar el marcador con George, pero Manchester United contestó sin demora para recuperar una ventaja que, por el momento, parecía definitiva.
Ainsley Maitland-Niles firma el 2-2 al 90+6′ para Everton
Cuando Manchester United ya defendía el 1-2 en el tiempo añadido, Ainsley Maitland-Niles apareció al 90+6′ para marcar el 2-2 definitivo y cerrar una remontada emocionalmente cambiante para Everton. Su gol anuló la ventaja que Šeško había establecido al 88′ y confirmó que el equipo local mantuvo su amenaza hasta la última acción. Everton no tuvo más posesión ni más pases que su rival, pero generó una cantidad superior de llegadas de alta cercanía: 14 remates dentro del área, seis tiros a puerta y siete disparos bloqueados. Esa insistencia sostuvo vivo al equipo incluso después de recibir dos golpes en el segundo tiempo. Maitland-Niles, con apenas 13 minutos registrados y una valoración de 7.61, convirtió con su único disparo al arco y dejó sin cierre a un Manchester United que había tenido respuestas ofensivas importantes mediante Mbeumo y Šeško. El empate final también resumió el contraste de estilos que se vio en el desenlace: los visitantes controlaron más la pelota y completaron más pases, mientras Everton encontró volumen, presencia y persistencia cerca del arco. J. Brooks mostró tres tarjetas amarillas por lado y no hubo expulsados, en un partido que terminó decidido por la resistencia local en el último suspiro. El 2-2 quedó sellado con el gol de Maitland-Niles, una intervención tardía que evitó que Manchester United se llevara los tres puntos después de haber tomado ventaja en dos ocasiones.