Matheus Pereira abrió al 30′ y sobrevivió a un cierre de primer tiempo convulso
Cruzeiro construyó su victoria por 3-1 ante Atletico Paranaense en la jornada 26 del Campeonato Brasileiro – Serie A a partir de un primer golpe de Matheus Pereira, aunque el partido quedó abierto antes del descanso por una sucesión de decisiones determinantes. El mediocampista marcó al minuto 30, asistido por Gerson, para coronar un tramo inicial en el que el equipo local administró más la pelota y consiguió instalarse con frecuencia cerca del área rival. La apertura del marcador recompensó una producción que posteriormente quedó reflejada en la posesión de 61%, los 590 pases y los siete tiros de esquina de Cruzeiro, frente al 39%, 381 pases y dos córners de Atletico Paranaense. Sin embargo, el 1-0 no resolvió el desarrollo. Gabriel Rojas recibió tarjeta amarilla al 33′, y la tensión se disparó en los minutos finales de la primera parte. Un gol de Matheus Henrique para Cruzeiro fue anulado por intervención del VAR al 45′, una acción que evitó que el conjunto dirigido por Artur Jorge ampliara la diferencia en una fase especialmente sensible del encuentro.
Atletico Paranaense aprovechó esa supervivencia y encontró el empate en el 45+1′. João Victor Machado Cruz apareció para convertir el 1-1, devolviendo el equilibrio al marcador justo cuando Cruzeiro buscaba llegar al entretiempo con ventaja. La igualdad no fue el último episodio de una primera mitad marcada por las revisiones arbitrales. En el 45+6′, el VAR confirmó un penal para Cruzeiro, con Matheus Pereira como protagonista de la jugada. El propio autor del primer gol tomó la responsabilidad dos minutos más tarde, pero falló el lanzamiento en el 45+8′. El marcador se mantuvo 1-1 al descanso, pese a que Cruzeiro había tenido la ocasión inmediata de recuperar la delantera desde los once metros. Esa secuencia concentró dos impactos opuestos: el empate de João Cruz sostuvo a Atletico Paranaense en la disputa, mientras que el penal desperdiciado dejó a Cruzeiro obligado a reiniciar el partido sin margen de tranquilidad.
La incidencia también dimensionó la respuesta posterior de Matheus Pereira. Lejos de quedar reducido a su fallo desde el punto penal, el volante cerró el encuentro con una actuación de un gol, una asistencia y dos remates al arco, además de una calificación de 9. Su intervención no se limitó al 1-0: mantuvo su influencia en las acciones decisivas que siguieron tras el descanso. El primer tiempo terminó con una igualdad que había pasado por un gol invalidado, una anotación visitante y un penal fallado, pero Cruzeiro conservó el volumen ofensivo para reanudar la búsqueda. Sus 19 remates totales, 13 dentro del área y 515 pases precisos muestran una insistencia sostenida, aunque Atletico Paranaense también exigió al arquero Otávio Eleodoro Rezende Costa, autor de seis atajadas. El duelo llegó al complemento sin una diferencia definitiva, pero con Pereira ya instalado como el jugador capaz de inclinar los momentos más delicados.
Lucas Romero devolvió el 2-1 al 71′ con asistencia de Matheus Pereira
El segundo gran quiebre llegó al minuto 71, cuando Lucas Romero convirtió para Cruzeiro y restableció la ventaja con el 2-1. Matheus Pereira fue nuevamente decisivo al asistir el gol, completando una conexión que cambió de inmediato el escenario después de una hora de paridad. La anotación de Romero apareció un minuto después del ingreso de Keny Arroyo por Wesley Gassova Ribeiro Teixeira y le dio al local una respuesta concreta después de un tramo en el que Atletico Paranaense había intentado modificar sus piezas. El equipo visitante realizó cambios al inicio del segundo tiempo y volvió a mover su formación al 65′, cuando Leonardo Caetano Silva reemplazó a Kerwin Vargas y João Victor Machado Cruz dejó la cancha por Bruno Zapelli. Pese a esas variaciones, Cruzeiro recuperó el control del resultado con una jugada finalizada por Romero, quien completó los 90 minutos, marcó un gol y recibió una valoración de 8.2.
El 2-1 tuvo peso porque separó un partido que hasta entonces conservaba la inercia del empate de la primera mitad. Cruzeiro había fallado un penal antes del descanso y Atletico Paranaense había logrado igualar con João Cruz, por lo que el gol de Romero no fue una simple ampliación: fue la recuperación de una ventaja que el equipo local había visto escapar. La acción también confirmó el protagonismo de Matheus Pereira en la definición de las jugadas ofensivas. Tras marcar al 30′ y errar el penal en el tiempo añadido de la primera parte, entregó la asistencia para el segundo tanto y sostuvo su influencia en el marcador. Cruzeiro generó 19 disparos contra 17 de su rival, con 13 remates dentro del área frente a ocho, una diferencia que acompañó la insistencia local en los sectores de mayor riesgo.
Atletico Paranaense no dejó de buscar respuesta. El conjunto visitante registró siete tiros al arco y obligó a Otávio a intervenir seis veces, pero el 2-1 modificó la exigencia: ya no bastaba con sostener el intercambio, debía encontrar otra igualdad. Juan Aguirre había sido amonestado al 62′ y Mycael recibió tarjeta amarilla al 79′, en un partido de cuatro amonestaciones y ninguna expulsión. Cruzeiro, por su parte, vio la tarjeta para Fabrício Bruno al 64′, pero no perdió su capacidad de generar secuencias ofensivas. El gol de Romero instaló una ventaja renovada y dejó a Atletico Paranaense ante la obligación de remontar en los minutos finales. La consecuencia inmediata fue una mayor exposición visitante y una oportunidad para que Cruzeiro atacara un marcador que todavía no estaba sellado.
Kaio Jorge sentenció de penal al 82′ para el 3-1 de Cruzeiro
La sentencia llegó al 82′. Kaio Jorge convirtió de penal y estableció el 3-1 definitivo para Cruzeiro, cerrando una noche en la que los dos cobros desde los once metros tuvieron desenlaces completamente distintos para el equipo local. Matheus Pereira había fallado el penal del 45+8′, luego de la confirmación del VAR, y Cruzeiro había tenido que esperar hasta el segundo tiempo para transformar otra pena máxima en una ventaja concluyente. Kaio Jorge asumió esta vez la ejecución y no falló. Su gol amplió la distancia apenas once minutos después del 2-1 de Lucas Romero y desactivó la posibilidad de una reacción final de Atletico Paranaense. El delantero completó 89 minutos, registró un remate al arco y obtuvo una calificación de 7.07, respaldada por el tanto que definió el resultado.
La jugada del 82′ concentró el cierre del partido: Cruzeiro pasó de administrar una diferencia mínima a establecer una ventaja de dos goles. Atletico Paranaense había realizado su último cambio al 81′, con el ingreso de Kevin Viveros por Renan Peixoto Nepomuceno, pero el penal convertido por Kaio Jorge alteró de inmediato cualquier intento de sostener incertidumbre hasta el final. El equipo visitante terminó con 14 faltas, frente a nueve de Cruzeiro, y concedió 13 tiros locales dentro del área. La definición de Kaio Jorge llegó precisamente en un encuentro donde el local había insistido con más presencia ofensiva en la zona de peligro. No fue una estadística aislada: el penal convertido convirtió esa presencia en una distancia definitiva en el marcador.
Después del 3-1, Artur Jorge realizó ajustes para proteger el cierre. Gerson dejó el campo al 87′ por João Costa, mientras que en el 90+2′ Kaio Jorge fue sustituido por Luciano Rodríguez y Matheus Henrique salió por Zé Lucas. Atletico Paranaense ya no pudo modificar el resultado, pese a haber producido 17 remates y siete disparos dirigidos al arco. Cruzeiro terminó con seis tiros al arco, tres atajadas recibidas por Mycael y una mayor continuidad de juego con 515 pases correctos. Pero la diferencia final se definió en los tres episodios que marcaron el tablero: el gol inicial de Matheus Pereira, la recuperación de la ventaja por Lucas Romero y el penal convertido por Kaio Jorge. El 3-1 quedó fijado cuando el delantero transformó la segunda pena máxima de Cruzeiro en una ventaja imposible de revertir en el tiempo restante.