Fluminense venció 3-1 a Corinthians en la jornada 28 del Campeonato Brasileiro – Série A con Hulk como figura determinante. El delantero abrió el marcador a los 24 minutos y volvió a aparecer a los 76 para romper definitivamente el equilibrio, después de que el local hubiera empatado de manera transitoria. Su influencia quedó reflejada en una actuación de 9.11, la más alta del partido, con dos goles y tres remates al arco.
Hulk abrió el camino y respondió en el momento decisivo
Hulk marcó el pulso de la victoria de Fluminense desde su primera intervención decisiva. A los 24 minutos recibió la asistencia de Luciano Acosta, definió para el 0-1 y el VAR confirmó la anotación. Corinthians tuvo más posesión, más pases acertados, más tiros y una amplia ventaja en córners, pero el atacante visitante convirtió la eficacia en una diferencia concreta. Cuando Gustavo Henrique igualó a los 56, Hulk volvió a asumir la responsabilidad ofensiva. A los 76 minutos encontró el segundo gol tras una asistencia de Paulo Henrique Chagas de Lima y devolvió la ventaja a Fluminense en el tramo que exigía mayor precisión. Su doblete no solo resolvió dos acciones clave: condicionó el desarrollo del cierre y sostuvo al equipo visitante ante la insistencia de Corinthians.
El doblete de Hulk definió el 1-3 antes de su salida
La segunda conquista de Hulk fue el golpe que inclinó el partido de forma irreversible para Fluminense. Con Corinthians buscando sostener el empate y aprovechando su volumen ofensivo, el delantero apareció con contundencia para establecer el 1-2 y transformar la presión local en una carrera contrarreloj. Hulk completó 87 minutos, dejó dos goles, tres disparos entre los tres palos y una presencia constante en las jugadas que decidieron el resultado. Tras su salida, Fluminense mantuvo la ventaja y terminó de asegurar el triunfo en el tiempo añadido. La actuación del atacante fue decisiva por su capacidad para convertir oportunidades puntuales en goles y por aparecer tanto en la apertura del encuentro como en el instante que quebró definitivamente la resistencia de Corinthians.