Matheus Bidu puso el 1-0 a los 2 minutos
Corinthians encontró una ventaja inmediata, pero no logró convertir ese arranque en control definitivo del partido. A los 2 minutos, Matheus Bidu apareció para abrir el marcador tras una asistencia de Gustavo Henrique y estableció el 1-0 que parecía darle al equipo local la plataforma ideal en la jornada 26 del Campeonato Brasileño Serie A. La acción llegó apenas después de la tarjeta amarilla recibida por Yago Felipe en el primer minuto, una secuencia que instaló a Corinthians en campo rival y obligó a Chapecoense-sc a jugar con máxima atención desde muy temprano. Bidu resolvió con eficacia una de las primeras aproximaciones del encuentro y premió un comienzo de alto ritmo, en el que el conjunto local asumió la iniciativa con circulación, presencia ofensiva y una ocupación sostenida de la zona de ataque.
El gol cambió de inmediato el escenario: Chapecoense-sc tuvo que dejar atrás la cautela inicial y empezar a buscar espacios para responder, mientras Corinthians intentaba profundizar una superioridad territorial que fue visible durante buena parte de la noche. El equipo local terminó con 62% de posesión, completó 613 pases precisos y produjo 16 remates, 13 de ellos dentro del área. Esa acumulación de ataques tuvo como origen el impulso de aquel 1-0 tempranero, que permitió a Corinthians instalarse en campo adversario y forzar una resistencia constante de la defensa visitante. Anderson, arquero de Chapecoense-sc, sostuvo a su equipo con cinco atajadas y una actuación valorada en 7.98, decisiva para evitar que el marcador se ampliara durante los pasajes de mayor insistencia local.
Sin embargo, la ventaja de Bidu no bastó para quebrar el partido. Corinthians registró seis disparos al arco y nueve remates desviados, una combinación que reflejó volumen y presión, aunque no una diferencia suficiente en el marcador. El 1-0 a los 2 minutos abrió una oportunidad contundente para el cuadro dirigido por Fernando Diniz, pero también dejó el encuentro expuesto a una respuesta visitante. Chapecoense-sc resistió los intentos posteriores, aceptó los momentos de inferioridad con orden competitivo y mantuvo el resultado al alcance. Así, la celebración de Bidu, uno de los puntos altos de Corinthians con calificación de 7.72, se transformó en el primer gran giro de una noche que terminaría alejándose por completo de la expectativa que había generado el gol más rápido del encuentro.
Marcinho empató al 40′ y el VAR anuló el posible 2-1
Chapecoense-sc encontró su respuesta a los 40 minutos con Marcinho, cuyo nombre completo es Marcio Antonio de Sousa Junior. El mediocampista convirtió el 1-1 después de recibir la asistencia de Heitor y cambió la tensión del partido justo cuando Corinthians buscaba sostener la ventaja obtenida por Matheus Bidu. El empate visitante tuvo un efecto inmediato: redujo el margen de error del local, recompuso la confianza de Chapecoense-sc y confirmó que el equipo de Rafael Lacerda podía lastimar con pocas llegadas. La diferencia entre la cantidad de ataques y la contundencia comenzó a sentirse con fuerza. Mientras Corinthians generaba más remates y tenía mayor posesión, Chapecoense-sc aprovechó una de sus oportunidades más claras para equilibrar un marcador que hasta entonces parecía inclinarse hacia el lado local.
Heitor fue determinante en esa igualdad al entregar la asistencia que habilitó a Marcinho. Su aporte resumió la precisión que necesitaba Chapecoense-sc para sobrevivir a los tramos de dominio rival: no requirió una gran cantidad de aproximaciones para producir daño, sino una jugada bien finalizada en un momento sensible. El 1-1 reconfiguró el cierre del primer tiempo y llevó el duelo a una secuencia todavía más dramática en el descuento. A los 45+1, Corinthians creyó recuperar la ventaja mediante Breno Bidon, pero el VAR anuló el gol. La decisión impidió que el local se fuera al descanso con un 2-1 que habría alterado completamente el estado anímico y el desarrollo de la segunda mitad.
Ese doble impacto —el empate de Marcinho y la anulación posterior— se convirtió en un punto de quiebre. Corinthians pasó de administrar un 1-0 temprano a enfrentar un 1-1 con la frustración de haber celebrado sin poder confirmar el segundo tanto. Chapecoense-sc, en cambio, llegó al entretiempo con la sensación de haber resistido el volumen local y de haber golpeado en el momento justo. El visitante acumuló cuatro tarjetas amarillas, pero logró sostenerse sin expulsados pese a cometer 21 faltas. La igualdad al descanso no fue una simple pausa en el resultado: fue la consecuencia directa de la eficacia de Marcinho y de una revisión que dejó sin efecto la posibilidad de que Corinthians recuperara la delantera antes del descanso.
Marcinho definió el 1-2 al 77′ con asistencia de Bolasie
El desenlace llegó a los 77 minutos y tuvo nuevamente a Marcinho como protagonista absoluto. El autor del empate volvió a aparecer para marcar el 1-2 definitivo de Chapecoense-sc, esta vez tras una asistencia de Yannick Bolasie. La jugada convirtió la resistencia visitante en una victoria concreta y castigó a Corinthians por no haber transformado su producción ofensiva en una ventaja más amplia. Marcinho terminó el partido con dos goles, tres remates al arco y una calificación de 8.61, cifras que explican su influencia directa en el resultado. Cada una de sus apariciones frente al arco cambió el marcador; la segunda, además, dejó a Chapecoense-sc con una ventaja que Corinthians no logró revertir en el tramo final.
El 1-2 obligó al local a acelerar en busca del empate. Memphis Depay, Allan, Rodrigo Garro, André Carrillo y Kaio César participaron en los movimientos de Corinthians durante la segunda parte, en un intento por aumentar los recursos ofensivos y recuperar el partido. Pero Chapecoense-sc sostuvo su diferencia con Anderson como figura clave bajo los tres palos y con una defensa que soportó el asedio final. Corinthians terminó con cinco tiros de esquina, 20 tiros libres a favor y una marcada superioridad en pases, pero el visitante defendió cada avance con concentración y mantuvo la diferencia mínima hasta el pitazo final de W. do Nascimento.
La definición de Marcinho tuvo un peso mayor porque llegó cuando Corinthians todavía encontraba caminos para acercarse al área, aunque sin la precisión necesaria para volver a marcar. Chapecoense-sc solo registró siete remates en total, frente a los 16 del local, pero cinco de esos intentos fueron al arco y dos terminaron en gol. Esa eficiencia definió el encuentro. El doblete de Marcinho no solo respondió al gol inicial de Bidu: también selló una remontada que parecía improbable tras el 1-0 de los primeros minutos. Con el 1-2 final, Chapecoense-sc celebró una victoria construida desde la resistencia, la eficacia y la intervención decisiva de su máximo goleador de la noche.