Alejandro Maya convirtió en el 86’ y sentenció el 3-0 de Chico
Alejandro Maya fue la figura ofensiva más determinante de Chico en la victoria 3-0 sobre Deportivo Pasto por la jornada 12 del Clausura de la Primera A. El delantero apareció en el tramo final, cuando el marcador ya favorecía al conjunto local, y transformó en gol una acción asistida por Juan Díaz para establecer el tercer tanto en el minuto 86. Su definición cerró una actuación de alto impacto y confirmó la capacidad de Chico para resolver el encuentro después de un primer tiempo sin goles.
Maya comenzó el partido como titular dentro del 4-3-3 de Chico y mantuvo su presencia en el frente de ataque durante 89 minutos. Su producción quedó reflejada en el registro oficial: un gol, un remate a portería y una calificación de 8, la más alta entre los jugadores evaluados del equipo local. Más allá de la cantidad de intervenciones, su aporte estuvo marcado por la eficacia. Cuando Chico encontró los espacios necesarios para ampliar la diferencia, Maya apareció en el momento exacto y convirtió una ventaja de dos goles en una goleada definitiva.
El atacante también sostuvo una amenaza constante por su ubicación avanzada y por su capacidad para aprovechar el impulso que había tomado Chico después de abrir el marcador. El 3-0 no solo llevó su firma, sino que representó la culminación de una actuación individual precisa: participación desde el inicio, presencia ofensiva durante casi todo el partido y una definición decisiva en la recta final. El gol de Maya dejó sin margen de reacción a Deportivo Pasto y confirmó que su aporte fue esencial para que Chico asegurara el triunfo con autoridad.
La presencia de Maya en el cierre transformó la ventaja en una goleada
La influencia de Alejandro Maya se hizo especialmente visible en la última fase del partido. Chico llegó al tramo final con una ventaja construida durante la segunda mitad y encontró en su delantero la pieza capaz de poner el resultado fuera de cualquier discusión. En el minuto 86, Maya aprovechó la asistencia de Juan Díaz y marcó el 3-0, un golpe definitivo que premió su insistencia y su permanencia en zonas ofensivas hasta los últimos minutos de su participación.
Su actuación adquirió todavía más valor por el desarrollo del encuentro. El descanso había llegado con empate 0-0, de modo que cada acción ofensiva de Chico en la segunda mitad tenía un peso especial. Maya no necesitó acumular numerosas ocasiones para ser decisivo: registró un remate a portería y convirtió el que terminó siendo el último gol del partido. Esa relación entre oportunidad y eficacia explica su calificación de 8 y su reconocimiento como el jugador mejor valorado de la jornada para el conjunto boyacense.
Maya abandonó el campo en el minuto 90, después de haber cumplido con la misión principal de un delantero: sostener la amenaza, permanecer involucrado en el desenlace y asegurar el resultado con una definición contundente. Su gol completó el marcador 3-0 de Chico y dio forma a una victoria que comenzó a definirse en la segunda mitad. La imagen final del atacante fue la de un futbolista oportuno y efectivo, capaz de convertir su participación en una diferencia concreta cuando el partido exigía máxima precisión.