El autogol de Pablo Ortíz abrió el 1-0 en el minuto 7
Bucaramanga golpeó primero ante Junior en el minuto 7, cuando un autogol de Pablo Ortíz puso el 1-0 en el marcador y cambió de inmediato el tono de la jornada 13 del Clausura en la Primera A. La acción llegó en una fase todavía temprana, pero tuvo un peso decisivo porque obligó al conjunto visitante a asumir mayores riesgos para buscar la igualdad. Junior intentó responder con Luis Muriel como referencia ofensiva y llevó el partido hacia el área local, aunque Bucaramanga encontró en esa ventaja inicial el impulso necesario para sostener su plan. La situación se complicó para el equipo dirigido por P. Peirano en el minuto 22, cuando José Daniel García Aragón recibió la tarjeta roja y dejó a los locales con diez jugadores. Con superioridad numérica, Junior aceleró sus ataques y encontró el empate apenas tres minutos después. En el 25′, Wilmar Roldan sancionó un penal que Luis Muriel convirtió para establecer el 1-1. El delantero visitante también tuvo una oportunidad desde los once pasos más adelante, pero el primer penal transformado mantuvo a Junior dentro de un partido que Bucaramanga había iniciado con ventaja. El empate parecía cambiar la dinámica y poner al conjunto visitante en una posición favorable, pero la reacción local fue inmediata y evitó que la expulsión se convirtiera en el momento definitivo del encuentro.
Hinestroza y Batalla marcaron dos veces antes del descanso
El verdadero giro del encuentro apareció entre los minutos 33 y 37, cuando Bucaramanga convirtió su respuesta en una ventaja de dos goles pese a jugar con un hombre menos. Fredy Hinestroza anotó el 2-1 en el minuto 33 tras una asistencia de Luciano Pons, una combinación que devolvió el control emocional al equipo local y castigó la dificultad de Junior para protegerse después del empate. Hinestroza no se limitó a marcar: también fue protagonista cuatro minutos más tarde, al asistir a Emerson Batalla en el 3-1. El mediocampista recibió el pase en una fase de máxima eficacia ofensiva para Bucaramanga y amplió la diferencia antes del entretiempo. En apenas cuatro minutos, el marcador pasó de 1-1 a 3-1, una secuencia que definió la primera mitad y obligó a Junior a afrontar el segundo tiempo con la necesidad de remontar dos goles contra un rival inferior en número. La actuación de Hinestroza explicó buena parte de ese golpe: registró un gol, una asistencia y dos remates a puerta antes de ser sustituido en el minuto 74. Pons también dejó su huella con la asistencia del segundo tanto, mientras Batalla se convirtió en el autor del gol que terminó consolidando la ventaja. Para Junior, el problema no fue la falta de volumen ofensivo, sino la incapacidad para responder defensivamente al tramo más productivo de Bucaramanga.
Muriel falló el penal del 64′ y Bucaramanga protegió el 3-1
Junior tuvo la ocasión más clara para reabrir el partido en el minuto 64, cuando Luis Muriel dispuso de un segundo penal, pero su lanzamiento no terminó en gol. El fallo sostuvo el 3-1 y eliminó una oportunidad decisiva para que el conjunto visitante transformara su dominio territorial en una remontada posible. Muriel había convertido el penal del minuto 25 y terminó el encuentro con un gol y tres remates a puerta, pero el segundo lanzamiento desde los once pasos marcó el momento en que Junior dejó escapar la posibilidad de acercarse en el marcador. Bucaramanga aprovechó ese respiro para administrar la ventaja y realizar cambios destinados a conservar el resultado. Fredy Hinestroza y Fabián Sambueza salieron en el minuto 74; Luciano Pons fue reemplazado en el 84′, y Emerson Batalla, Leonardo Flores, Adrián Murillo y Nilson Castrillón participaron en las modificaciones de los minutos 85. Junior también movió su banquillo con la entrada de Fabian Bernal, Jesús Rivas y Déiber Caicedo en el 66′, además de Guillermo Celis en el 81′, pero no logró encontrar otro gol. El conjunto visitante terminó acumulando llegadas y obligó a D. Novoa a intervenir en varias ocasiones, aunque Bucaramanga mantuvo la estructura del marcador hasta el pitazo final. Así, el 3-1 quedó sellado con una primera mitad de cuatro goles, una expulsión local y un penal fallado que impidió a Junior cambiar el desenlace durante el tramo final.