Alan Lescano rompe el empate al 28′ y adelanta a Vasco
Vasco DA Gama tomó el control del partido ante Botafogo al encontrar el 0-1 en el minuto 28, una acción que cambió el desarrollo de este duelo de la Serie A. Alan Lescano apareció para convertir el primer gol de la noche tras la asistencia de Bruno Duarte Da Silva, superando la resistencia de Gabriel Batista y poniendo al conjunto visitante en ventaja. El tanto premió una primera mitad en la que Vasco consiguió manejar mejor la posesión, circular con mayor precisión y llevar el juego hacia zonas peligrosas con más frecuencia. El equipo dirigido por Pedro Emanuel terminó el encuentro con 55% de posesión, 434 pases intentados y 367 entregas precisas, cifras que reflejan su capacidad para sostener el ritmo y obligar a Botafogo a defender durante largos tramos.
El conjunto local, dirigido por Tite y organizado inicialmente con un 4-2-3-1, intentó responder con la movilidad de Hakim Ziyech, Matheus Martins y Júnior Santos, pero le costó transformar sus aproximaciones en ocasiones claras. Botafogo solo logró registrar dos remates a puerta durante todo el partido, mientras que Vasco alcanzó ocho, una diferencia decisiva en un encuentro que terminó resolviéndose por la eficacia en las áreas. Lescano no solo abrió el marcador: también se convirtió en una de las figuras del partido, con una calificación de 8.02, un gol y un remate al arco antes de abandonar el campo en el segundo tiempo. Su intervención en el 0-1 obligó a Botafogo a asumir mayores riesgos y dejó al equipo local en una situación incómoda, ya que debía remontar ante un rival que estaba encontrando espacios para atacar con rapidez.
El 0-1 se mantuvo hasta el descanso y confirmó la superioridad visitante en el tramo inicial. Botafogo generó seis disparos dentro del área, pero la defensa de Vasco, protegida por Léo Jardim, consiguió impedir que esas acciones se transformaran en una ocasión realmente peligrosa. El portero visitante terminó realizando una atajada, mientras Gabriel Batista tuvo que intervenir en cinco oportunidades. Esa diferencia en el trabajo de los guardametas expuso la presión ofensiva de Vasco y dejó claro que el marcador no era producto de una jugada aislada, sino de una primera mitad en la que el cuadro visitante fue más directo y productivo.
David amplía a 0-2 al 51′ tras la asistencia de Colidio
Vasco DA Gama golpeó otra vez apenas iniciado el segundo tiempo. En el minuto 51, David marcó el 0-2 después de recibir la asistencia de Facundo Colidio, ampliando una ventaja que obligó a Botafogo a modificar por completo su plan de partido. La definición del delantero visitante llegó cuando el equipo local todavía no había conseguido establecer un dominio sostenido y terminó castigando la diferencia de precisión entre ambos conjuntos. Vasco ya acumulaba más remates, más disparos dirigidos al arco y una mayor presencia en campo rival, y el segundo gol transformó esa superioridad estadística en una ventaja concreta.
David finalizó su participación con un gol, dos remates al arco y una calificación de 7.80, mientras Colidio fue uno de los principales responsables de la acción al entregar la asistencia que abrió la defensa de Botafogo. El mediocampista argentino también terminó con una valoración de 7.62 y dos disparos a portería, confirmando su influencia en las transiciones ofensivas del conjunto visitante. Vasco encontró espacios entre la línea defensiva y el mediocampo local, y el 0-2 reflejó la capacidad del equipo para aprovechar cada avance con mayor claridad que su rival. Botafogo tenía la pelota en algunos pasajes, pero no lograba convertir sus posesiones en situaciones de peligro equivalentes.
La reacción de Tite llegó desde el banco. En el minuto 57 ingresó Cristian Medina por Júnior Santos, en busca de mayor control y creatividad en la zona central. Sin embargo, el cambio no pudo evitar que Vasco mantuviera la iniciativa durante una fase importante del encuentro. El visitante terminó con 17 remates totales, frente a los 11 de Botafogo, además de imponerse en los tiros de esquina por 14-7. Esos números muestran que la ventaja de dos goles estuvo acompañada por una producción ofensiva constante, especialmente por las bandas y en las jugadas de presión posterior a la pérdida.
El segundo tanto también aumentó la tensión del partido para Botafogo, que empezó a jugar con más urgencia y a buscar con mayor insistencia a Arthur Cabral. La estructura local, que contaba con Alex Telles como lateral izquierdo y Ziyech en la zona de creación, necesitaba un gol rápido para volver a meterse en la disputa. Vasco, en cambio, pudo replegarse por momentos sin renunciar a salir con velocidad. La diferencia entre ambos equipos quedó marcada por la contundencia: mientras el visitante convirtió dos de sus principales oportunidades, Botafogo tuvo que esperar hasta el minuto 60 para encontrar una respuesta.
Alex Telles descuenta al 60′, pero el VAR frena la remontada
Botafogo redujo la diferencia en el minuto 60 con un gol de Alex Telles, quien marcó el 1-2 y devolvió la incertidumbre al encuentro. El lateral fue uno de los jugadores más destacados del conjunto local, con una calificación de 7.05, un remate al arco y una participación constante en la salida y en los avances por el costado izquierdo. Su gol cambió la energía del partido: Vasco dejó de atacar con la misma libertad y Botafogo comenzó a adelantar sus líneas, decidido a encontrar el empate antes del tramo final. El marcador ya no reflejaba una ventaja cómoda y cada pelota detenida empezó a adquirir una importancia especial.
La respuesta de Vasco fue resistir la presión y administrar los cambios. En el minuto 65 ingresaron Marino Hinestroza y Tchê Tchê en una fase en la que el visitante buscaba recuperar equilibrio en el mediocampo y cerrar los espacios interiores. Botafogo también movió sus piezas: Matheus Martins entró en el minuto 69, y más adelante Tiquinho Soares, Vitinho, Hakim Ziyech y Arthur Cabral fueron reemplazados en una secuencia destinada a aumentar el peso ofensivo del equipo local. El empuje de Botafogo produjo situaciones, pero no la claridad necesaria para superar nuevamente a Léo Jardim.
El tramo final quedó marcado por dos intervenciones del VAR que evitaron nuevas modificaciones en el marcador. En el minuto 74 fue anulado un gol de Thiago Mendes para Vasco DA Gama, mientras que en el 84 se canceló una anotación de Tiquinho Soares para Botafogo. Ambas acciones mantuvieron el 1-2 y prolongaron la tensión hasta los últimos minutos. En el caso del equipo local, la anulación significó perder una ocasión que podía haber llevado el partido al empate cuando la presión era más intensa. Para Vasco, la decisión arbitral obligó a defender con máxima concentración, ya que el encuentro se había convertido en una sucesión de ataques y revisiones.
La situación de Botafogo se complicó todavía más en el minuto 85, cuando Adenor Leonardo Bacchi recibió la tarjeta roja. Con un jugador menos en la recta final, el conjunto local perdió capacidad para sostener la presión y Vasco pudo proteger su ventaja con mayor orden. El equipo visitante cerró el partido con Paulo Henrique y Facundo Colidio en el campo desde el minuto 88, mientras Botafogo intentaba encontrar una última oportunidad. El 1-2 se mantuvo hasta el final: Lescano había abierto el camino, David había ampliado la ventaja y Telles había dado vida a la remontada, pero la resistencia de Vasco, las decisiones del VAR y la expulsión en el tramo definitivo terminaron asegurando el triunfo visitante.