David Brekalo marca en propia puerta al 7′ y adelanta a Orlando
Orlando City SC encontró la ventaja prácticamente desde el inicio en Atlanta, aunque no mediante una acción ofensiva convencional. Al minuto 7, David Brekalo terminó enviando el balón a su propia portería y puso el 0-1 para el conjunto visitante, un golpe temprano que alteró de inmediato el guion de un partido planteado entre dos equipos con el mismo dibujo 4-3-3. Atlanta United FC tuvo que asumir la iniciativa con el marcador en contra, pero Orlando aprovechó esa situación para administrar mejor los espacios y conservar la posesión durante buena parte del encuentro. La diferencia en el control del balón fue clara: el equipo visitante terminó con 60% de posesión y 661 pases, frente al 40% y 436 envíos de Atlanta. El conjunto local consiguió generar volumen en el área, con 13 remates desde dentro, pero encontró muchas dificultades para convertir esa presencia en oportunidades realmente peligrosas. Orlando, en cambio, mostró una mayor precisión en los momentos decisivos y obligó a L. Hoyos a intervenir en cuatro ocasiones. El autogol de Brekalo no resolvió el partido, pero sí colocó a Atlanta en una posición incómoda desde muy temprano y permitió que Orlando jugara con mayor tranquilidad. La reacción local llegó antes del descanso, cuando ambos equipos se fueron al vestidor con el 1-1, pero el primer giro del encuentro ya había quedado marcado por ese desafortunado despeje que abrió el marcador.
Iván Angulo marca al 58′ y el VAR confirma el 1-2
El segundo cambio decisivo llegó al minuto 58, cuando Iván Angulo devolvió la ventaja a Orlando City SC con una definición que inicialmente quedó bajo revisión. La intervención del VAR confirmó el gol al 59′, validando el 1-2 y reforzando la superioridad visitante en el tramo central de la segunda mitad. La jugada tuvo un peso especial porque Atlanta United FC había conseguido equilibrar el partido antes del descanso y buscaba consolidar ese impulso después de los ajustes realizados en el entretiempo. Orlando respondió con una acción precisa, construida con la asistencia de Martin Ojeda, y volvió a castigar la defensa local con una transición efectiva. Angulo completó una actuación sobresaliente: además del gol, terminó con una calificación de 8.16 y fue una amenaza constante desde la zona de ataque. Su anotación también confirmó una tendencia visible en las estadísticas: Orlando no necesitó rematar mucho más que Atlanta, 14 disparos contra 15, pero sí fue mucho más certero, con siete tiros a puerta frente a apenas dos del rival. Esa diferencia de eficacia mantuvo al equipo de M. Perelman por delante incluso cuando Atlanta intentó avanzar sus líneas. La confirmación del VAR evitó cualquier incertidumbre sobre el marcador y dio a Orlando una ventaja concreta para afrontar los últimos treinta minutos. Atlanta movió el banco con las entradas de Tristan Muyumba, Aleksey Miranchuk, Paulo Díaz y Breel Embolo, pero no logró transformar su mayor urgencia ofensiva en una respuesta inmediata.
Antoine Griezmann firma el 1-3 al 77′ y define la victoria
El momento que terminó inclinando definitivamente el partido se produjo al minuto 77, cuando Antoine Griezmann volvió a marcar para colocar el 1-3 de Orlando City SC. El delantero recibió la asistencia de Justin Ellis y completó una actuación determinante con dos goles y tres remates a puerta, además de la mejor calificación individual del encuentro, 8.78. Su segunda anotación llegó después de que Orlando resistiera los intentos de Atlanta por recuperar el control y representó una respuesta contundente en el momento en que el conjunto local buscaba acortar distancias. El 1-3 parecía cerrar la noche, porque Atlanta había tenido dificultades para inquietar al arquero M. Crépeau, quien solo necesitó realizar una atajada, mientras el cuadro visitante mantenía una estructura ofensiva capaz de aprovechar cada pérdida. Las sustituciones realizadas por G. Martino en los minutos finales aumentaron la presencia de Atlanta en ataque, pero también dejaron espacios que Orlando supo explotar. El conjunto local encontró un segundo gol en el tiempo añadido, al 90+7′, nuevamente mediante un autogol, esta vez atribuido a Tyrese Spicer, para establecer el 2-3 definitivo. Ese tanto devolvió tensión al cierre, aunque llegó demasiado tarde para modificar el desenlace. Orlando sostuvo la ventaja hasta el silbatazo final y se llevó una victoria construida con eficacia, precisión y el protagonismo absoluto de Griezmann. Para Atlanta, el resultado quedó marcado por dos goles en propia puerta y por la incapacidad de convertir sus 15 remates en una producción ofensiva suficiente.